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miércoles, 25 de diciembre de 2013

Neurociencias y mejora humana


Los últimos avances de las neurociencias parecen confirmar lo que las religiones siempre han sabido: la unidad físico-psico-espiritual que constituye el ser humano. Mente no es lo mismo que cerebro. Se podría decir que el cerebro humano está dotado para captar una realidad trascendente, en contacto con la cual mejora sus capacidades.
Los conocimientos científicos permiten desentrañar el “cómo” se produce dicha capacitación (mediante cambios en la substancia blanca, mejorando la conectividad de las redes neuronales, engrosando el espesor de la corteza cerebral por incremento de la substancia gris) En estudios a largo plazo se ha demostrado que estas mejoras permanecen durante toda la vida.
El método  científico solo resulta útil para desentrañar el “cómo”, ya que se fundamenta en probar relaciones causa-efecto. Otras preguntas, formuladas desde el “quién”, “qué”, “para qué” o “por qué”, únicamente pueden encontrar respuesta a partir de la reflexión filosófica o de la revelación.

 
Ana Costa

domingo, 24 de noviembre de 2013

Aplicaciones de la epigenética a la mejora humana

Un reciente artículo de revisión señala algunos descubrimientos en el campo de la epigenética que pueden ser aplicables a la mejora humana (entendida ésta como tratamiento de enfermedades o justa distribución de los recursos):
Investigadores de la Universidad de Virginia han comprobado que el nivel socieconómico modifica la herencia del coeficiente intelectual de forma no lineal; el 60% de variación del CI en hijos de familias empobrecidas es debido al medioambiente, mientras que en familias de alto nivel socioeconómico, el 60% de la varianza es atribuible a la herencia genética.
Hace ya más de una década, un equipo investigador de Canadá observó que la respuesta al estrés es dependiente de la crianza y no de la información genética (Caldji y otros, Francis y otros), comprobando, años después, la reversibilidad de las modificaciones epigenéticas que modulan dicha respuesta al estrés. En uno de sus últimos trabajos sobre la influencia del estilo de cuidados maternos han identificado cambios epigenéticos en más de un centenar de pares de kilobases.

La Universidad de Columbia, que también cuenta con investigadores expertos, permite el acceso libre a las publicaciones de su equipo investigador sobre psicobiología, epigenética y neurociencias.

Aunque todavía muy joven, la investigación epigenética  está proporcionando modelos dinámicos explicativos de disfunciones en el desarrollo humano que podrán ser aplicables tanto al tratamiento de enfermedades cuanto a la toma de decisiones en políticas de salud

Ana Costa 

lunes, 18 de noviembre de 2013

Epigenética y ética

La expresión genética es el proceso mediante el cual la información codificada en los genes se transforma en diferentes tipos de proteínas (necesarias para el metabolismo, la formación de tejidos y la comunicación intercelular entre otras funciones) La epigenética hace referencia a todos aquellos factores genéticos que intervienen en el desarrollo de los organismos y en la expresión de sus genes. Pequeñas modificaciones químicas, como la metilación del ADN, regulan la expresión de multitud de genes sin alterar la secuencia de sus bases, constituyendo el epigenoma. 
Un reciente estudio de epigenética cerebral muestra que la metilación del ADN es clave en la formación de los espacios de comunicación entre neuronas (sinapsis)  Este descubrimiento, directamente relacionado con la plasticidad neuronal, abre una vía para conocer mejor algunas disfunciones psiquiátricas (como variantes de la normalidad en la metilación de diferentes secuencias de ADN) aunque resulta insuficiente para explicar cualquiera de las funciones de la mente humana.

Dédalo, constructor del laberinto de Creta, gracias a su ingenio fue capaz de escapar de su encierro mediante la fabricación de alas. Pero la conciencia de los límites de sus conocimientos le dio prudencia. Ícaro, más ignorante e inexperto, confundió la superación de barreras tecnológicas con el conocimiento de las últimas causas. Llegó a confundir las rudimentarias alas fabricadas por Dédalo con la complejidad de las alas de un pájaro. Y pagó cara su imprudencia. 


Ana Costa 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Transhumanismo: una versión contemporánea del vuelo de Ícaro

Tras leer el documento de J.P. Dupuy  “Los fundamentos filosóficos de la nanoética”, se llega a la conclusión de que los argumentos a favor de la nanotecnología (y, por extensión, a favor del tanshumanismo) tienen mucho de pensamiento ingenuo y simplista que identifica  la condición humana con su naturaleza.

Quienes son defensores del transhumanismo abogan por una mejora humana basada en conocimientos científicos y llevada a cabo por herramientas de tecnología avanzada. Pero ciencia y tecnología proporcionan un conocimiento fundamentado, exclusivamente, en listas de características de los cuerpos sometidos a estudio así como de sus interacciones causa-efecto con otros cuerpos. Son inútiles para explorar las interacciones surgidas del choque entre la realidad y el deseo así como otras características de la naturaleza humana, tales como la capacidad para encontrar sentido, la intencionalidad o la compasión, que solo pueden ser abordadas con herramientas propias de las diferentes disciplinas filosóficas (hermenéutica, ontología, fenomenología, entre otras)

Ana Costa

domingo, 11 de agosto de 2013

Limitaciones de las neurociencias

Beorlegui, analizando la relación entre neurociencias y ética, recuerda que la realidad humana conjuga lo biológico con lo cultural, lo innato con lo aprendido. Demuestra que la estructura y fisiología cerebral, así como la psicología de la mente humana, son condiciones necesarias pero no suficientes para explicar el pensamiento ético y los comportamientos morales. Genética y cerebro establecen la posibilidad de emergencia de la cultura. Junto a estos factores explicativos, la historia (personal y colectiva) de interacciones grupales y de encuentros interpersonales va configurando el desarrollo de características propias, tanto de la especie humana como de cada uno de sus miembros: lenguaje articulado, autoconciencia, autonomía, libertad y capacidad ética.

Ana Costa

lunes, 3 de junio de 2013

¿Enfermedades inventadas?

Ya en el 2006, Cosgrove y colaboradores demostraron la existencia de fuertes vínculos financieros entre la industria y los expertos que establecen los criterios de diagnósticos para las enfermedades mentales (DSM, CIE), especialmente fuertes en las áreas de diagnóstico con opción de tratamiento farmacológico.
El pasado año, ante la inminente edición del DSMV (5ª versión del manual) dichos autores alertaban sobre la persistencia de los conflictos de intereses.
Un colectivo de psiquiatras (the Critical Psychiatry Network) recuerda que los diagnósticos del DSM (con los cuales se le relega a un segundo plano el enfoque bio-psico-social del enfermar) no captan la gama completa de experiencias de sufrimiento del modo en que puede hacerlo una formulación más genérica. Los diagnósticos de psiquiatría tendrían que ir más allá del actual paradigma tecnológico. No hay suficientes pruebas científicas como para que se utilicen tales diagnósticos como modelo para organizar la prestación de los servicios de atención de la salud mental.
La mente humana es compleja, cualquier aproximación terapéutica debería de incluir no solo consideraciones biológicas (diana terapéutica de los medicamentos), sino medioambientales y culturales.
Los nuevos diagnósticos psiquiátricos (que hasta ahora se abordaban con intervenciones psicológicas) son potencialmente peligrosos, afirma Allen Frances, ya que pueden llevar a promociones de compañías farmacéuticas que ofrecerán medicamentos de alto coste y con efectos secundarios no desdeñables.

Ana Costa

sábado, 1 de junio de 2013

Genética, redes neuronales y salud mental

Los conocimientos científicos están permitiendo entender mejor los problemas de salud mental en su raíz biológica:
Por una parte, la investigación sobre el genoma humano ha identificado algunos genes que parecen estar relacionados con enfermedades psiquiátricas. Sin embargo, genes y medioambiente interactúan permanentemente y de forma compleja. Es por ello que no todos los portadores de las diferentes variantes genéticas de riesgo desarrollan la enfermedad correspondiente.
Por otra, mediante estudios de neuroimagen se ha identificado redes neuronales que están dañadas en diferentes enfermedades psiquiátricas. Algunas, de codificación emocional, se interrumpen en las alteraciones del estado de ánimo (como depresión y enfermedad bipolar), en la esquizofrenia fallan otras diferentes.

Los avances, tanto en genética como en neurociencias, permitirán realizar diagnósticos psiquiátricos cada vez con mayor precisión (primer paso necesario para desarrollar tratamientos específicos de fármaco-genética y nanomedicina) Sin embargo, todos estos avances sólo alcanzan a la dimensión biológica del ser humano. No pueden sustituir, y nunca podrán, al esfuerzo individual por conseguir un mayor crecimiento como persona ni tampoco al esfuerzo colectivo por organizar una sociedad más justa. Las dimensiones psico-espirituales del ser humano no son accesibles a las herramientas propias del método científico.

Ana Costa

lunes, 27 de mayo de 2013

Neurotonterías

Ignorar los límites a la hora de interpretar los experimentos neurocientíficos hace que se extrapolen sus resultados más allá de lo que el diseño de tales experimentos permite concluir.

Molly Crockett advierte a los consumidores sobre uno de los riesgos inherentes a simplificar los conocimientos neurocientíficos: en un futuro próximo podemos terminar consumiendo productos de alimentación, supuestamente benéficos y realmente basados en “neurotonterías”. Tanto más cuanto la industria alimentaria, con la legítima intención de promocionar sus productos, busque el aval de investigadores a los que inconscientemente puede colocar en una situación de conflicto de intereses.

Ana Costa

sábado, 11 de mayo de 2013

Espiritualidad y neurociencias


La meditación mejora la coordinación entre las neuronas.
Los avances en neurociencias parecen confirmar que la oración consciente aporta algo muy distinto a la anestesia y falsa euforia proporcionada por el opio. 

Ana Costa

martes, 8 de marzo de 2011

¿Somos honrados por naturaleza, o por decisión de la voluntad?

Filósofos y neurocientíficos están investigando conjuntamente sobre activación de áreas cerebrales relacionadas con el comportamiento. El experimento diseñado por Greene y su equipo, para detectar cómo funciona el cerebro de personas que actúan de forma honrada y de forma tramposa, demuestra cambios en varias subrregiones de la corteza cerebral prefrontal (relacionadas con el control del comportamiento y con la toma de decisiones) cuando se hacen trampas. Los sujetos que se comportaron honradamente, no mostraron diferencias en las áreas cerebrales activadas durante las diferentes etapas del experimento; es decir, no fueron tentados por las posibles ventajas de cambiar el comportamiento.
Los autores concluyen decantándose por la tesis filosófica de que hay personas honradas por naturaleza. Olvidan que la virtud, según el concepto desarrollado por
MacIntyre, constituye una segunda naturaleza.

Ana Costa

viernes, 6 de noviembre de 2009

Ni determinismo genético, ni determinismo neuronal

Como muy bien expuso Diego Gracia durante la pasada conferencia, es propio de los humanos mostrar interés cordial por las personas, cosas y situaciones que encuentran (Cortina), interés a partir del cual interactúan y proyectan hacia el futuro (Zubiri). Siendo la más frágil de las realidades biológicas desde el instante de su concepción (corre poco, tiene poca vista, poco olfato, poca fuerza muscular, en comparación con otros seres animados), la especie humana potencialmente tiene una capacidad de adaptación al medio mucho mayor que ningún otro ser vivo, lo cual le proporciona una oportunidad de libertad inexistente en las demás líneas evolutivas.

La dotación genética constituye la diferencia esencial entre seres vivos e inertes.
La expresión fenotípica del genotipo, activa desde la constitución del cigoto humano, proporciona la identidad personal. Identidad que emerge con el cigoto y se despliega a lo largo de todo el trayecto de la existencia.
Ni genética ni neurociencias suponen una amenaza seria al frágil proyecto de libertad que constituye la intrahistoria de cada ser humano. Aunque ambas disciplinas empiezan a tener aplicaciones en el tratamiento de enfermedades, la metodología científica en la que se apoyan solo es útil para identificar interacciones o diseccionar lo vivo en sus componentes materiales. No permite crear vida, solo manipular la existente. Los instrumentos científicos resultan insuficientes para estudiar la complejidad psico-espiritual de la conciencia humana (pese a que están permitiendo comprender la interacción entre cerebro humano, moral y toma de decisiones). De acuerdo con Gracia, autores como
Dawkins y Froufe mantienen que hay que evitar caer en el reduccionismo determinista (propio de mentalidades esquemáticas).

Ana Costa

sábado, 31 de octubre de 2009

Neuronas espejo: substrato anatómico de la empatía

Durante su reciente conferencia en nuestra facultad ("Ética y cerebro"), Cela Conde no consideró de interés el descubrimiento de las neuronas espejo y, en consecuencia, no se refirió a ellas mas que para responder en el turno de palabras.

1996. Italia: Gellese y colaboradores identifican, en la corteza cerebral de ciertos primates, lo que dieron en llamar "neuronas espejo". Posteriormente se ha encontrado ese sistema neuronal en humanos, similar pero más complejo que el de los homínidos.

2005. California: Iacoboni describe cómo en el aprendizaje por imitación se activa el sistema de neuronas espejo junto con áreas de la corteza frontal y parietal (razonamiento, motricidad), mientras que en la sociabilidad por imitación junto con las neuronas espejo se activa el sistema límbico (emociones)

2009:
Un meta-análisis confirma la interacción entre neuronas espejo y otras áreas cerebrales (Molenberghs et al)
El sistema de neuronas espejo de los humanos se activa en el proceso de interpretar y comprender las acciones observadas en otros seres humanos. Se inicia una línea de aplicación en clínica médica (Cattaneo L, Rizzolatti G)

Modelos cognitivos de imitación, constructos de la psicología social respecto a mímica y empatía, y hallazgos recientes de las neurociencias convergen en afirmar: La imitación facilita la empatía, las neuronas espejo posibilitan la intersubjetividad

Ana Costa

lunes, 12 de octubre de 2009

Lenguaje emocional y reconocimiento recíproco

¿Las emociones se manifiestan mediante modelos universales de expresión y reconocimiento? ¿Con cada emoción se activan patrones psico-fisiológicos específicos?
Fernández AM y colaboradores presentan una revisión actualizada del tema.


Ana Costa

viernes, 9 de octubre de 2009

Emociones, sentimientos, afectos...

Sonidos guturales rudimentarios, como suspiros o bostezos, pueden aportar valiosa información afectiva, que no siempre coincide con lo verbalmente expresado.
Las neurociencias apenas han comenzado a explorar el complejo mundo de los afectos. ¿Cómo surgen los sentimientos? ¿Emociones básicas y complejas? No hay acuerdo entre los expertos. Identificar el componente emocional asociado a cualquier razonamiento es imprescindible para evitar sesgos y autoengaños.


Ana Costa

miércoles, 28 de enero de 2009

Para educar en la empatía...

… una buena herramienta es realizar análisis de incidentes críticos. Dicha práctica permite afrontar los problemas acontecidos durante que quehacer profesional con actitud constructiva.
Es posible ser empático e incapaz de reconocimiento, pero no a la inversa. ¿Estáis de acuerdo?


Ana Costa

viernes, 23 de enero de 2009

Neurociencias y libertad

Los progresos de las neurociencias están permitiendo identificar el substrato cerebral de las funciones psicológicas. Con el avance de este conocimiento, se abre una puerta hacia la hasta ahora inabordable intimidad del ser humano, iniciándose un camino hacia posibles tratamientos de enfermedades como la bulimia, el autismo, o la fibromialgia (entre otras), no exento del riesgo de una manipulación neuropsicológica que se contrapondría a la libertad personal.

¿La manipulación neuronal llegará a poner en manos de algunos expertos la posibilidad de programar las emociones y el comportamiento humano? ¿Qué pensáis?

Ana Costa

jueves, 22 de enero de 2009

Más sobre neuropsicología

Mediante estudios dinámicos de imagen se ha podido observar que con la lectura y con la búsqueda de información por internet se activan los circuitos cognitivos que controlan la toma de decisiones y el razonamiento complejo. La lectura, más que ninguna otra actividad, es capaz de construir el puente que lleva de la información al conocimiento, dice Basanta. Durante la visita a la exposición sobre cerebro humano del Museo de Ciencias Naturales de Londres el autor pudo comprobar que, frente a la activación de cinco zonas cerebrales al ver televisión, o más de 20 zonas cerebrales al escuchar música, mediante la lectura se activan casi las 56 zonas cerebrales que constituyen la totalidad. Y algo similar sucede con la oración contemplativa.

Las neurociencias están aportando a la psicología información en terrenos hasta hace poco inabordables, como el de los mecanismos del razonamiento moral o el de la dimensión espiritual del ser humano.

Ana Costa

miércoles, 21 de enero de 2009

El substrato neuropsicológico de la empatía…

… son las neuronas espejo, observadas por primera vez en 1996.

A finales del siglo XX también se identificó, mediante técnicas de neuroimagen, las zonas cerebrales que intervienen en la toma de decisiones y en el procesamiento emocional

¿La identificación de zonas cerebrales que se corresponden con procesos psíquicos confirma la teoría determinista que niega la libertad del ser humano? ¿Qué opináis?

Ana Costa