En nuestro encuentro con algunas personas, las
hacemos invisibles. Honneth, en su libro “La sociedad del desprecio”, afirma que
la invisibilidad no solo se da por accidente sino que es intencional. Hay una invisibilidad intencional que aplicamos a los mendigos y a muchas de las personas
que trabajan en el sector servicios.
Las sociedades modernas propugnan una
multiculturalidad que, en muchos casos, tiene la consecuencia de hacer
invisibles a minorías culturales. Frente a la multiculturalidad, el
reconocimiento social específico de la
interculturalidad (Donati), posibilita sacar a las minorías de su
aislamiento.
Raúl F. Sebastián Solanes

