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miércoles, 25 de diciembre de 2013

Neurociencias y mejora humana


Los últimos avances de las neurociencias parecen confirmar lo que las religiones siempre han sabido: la unidad físico-psico-espiritual que constituye el ser humano. Mente no es lo mismo que cerebro. Se podría decir que el cerebro humano está dotado para captar una realidad trascendente, en contacto con la cual mejora sus capacidades.
Los conocimientos científicos permiten desentrañar el “cómo” se produce dicha capacitación (mediante cambios en la substancia blanca, mejorando la conectividad de las redes neuronales, engrosando el espesor de la corteza cerebral por incremento de la substancia gris) En estudios a largo plazo se ha demostrado que estas mejoras permanecen durante toda la vida.
El método  científico solo resulta útil para desentrañar el “cómo”, ya que se fundamenta en probar relaciones causa-efecto. Otras preguntas, formuladas desde el “quién”, “qué”, “para qué” o “por qué”, únicamente pueden encontrar respuesta a partir de la reflexión filosófica o de la revelación.

 
Ana Costa

domingo, 15 de diciembre de 2013

Epidemiología, genética y justicia social

Recientes investigaciones epidemiológicas sugieren que los estados de enfermedad podrían tener un impacto directo sobre el epigenoma (por causalidad inversa). Además, la enfermedad crónica con frecuencia altera la exposición al medio ambiente y, por lo tanto, podría modificar el epigenoma.
Desde la óptica de la justicia social, cualquier intento de manipulación genética orientado a conseguir mejora humana debería estar dirigido a resolver enfermedades.

Ana Costa

martes, 10 de diciembre de 2013

Epigenética social e igualdad de oportunidades

Según Loi y colaboradores, los conocimientos aportados por la epigenética obligan a replantear el principio de igualdad de oportunidades en salud hacia una convergencia entre los enfoques rawlsiano y de suerte igualitaria. Algunas ideas de su artículo “Epigenética social e igualdad de oportunidades”:
  • Las herramientas de predicción más sofisticadas actualmente disponibles, tanto para medir indicadores epigenéticos como otro tipo de indicadores, sólo capturan una cantidad limitada de todas las circunstancias debidas al azar que actúan como determinantes en salud.
¿El estado actual de conocimientos permite intentar la mejora humana a través de la tecnología genética?

  • La actividad epigenética parece estar implicada tanto en la programación de los fenotipos como en la transmisión hereditaria de patrones de metilación. Los marcadores epigenéticos de riesgo permitirán personalizar los consejos preventivos y, en planificación sanitaria, dedicar mayores recursos a los grupos de población de más riesgo.
¿Se puede considerar justificado el uso público de la epigenética para desarrollar políticas públicas orientadas a la equidad? ¿Hasta qué punto dicho uso no vulnera el derecho a la intimidad? ¿Se puede garantizar que el uso estará libre de abusos (en el ámbito laboral, en el de las compañías aseguradoras…) y de estigmatización social?

  • Programación anticipada: Gran parte del epigenoma se establece en las primeras etapas del desarrollo. Herencia transgeneracional: Se ha demostrado, en modelos animales y en estudios epidemiológicos, que se heredan rasgos epigenéticos de generaciones anteriores. Plasticidad de los rasgos epigenéticos: Se ha observado plasticidad de algunos rasgos epigenéticos, que resultan muy sensibles a los cambios ambientales. Todo ello demuestra, desde una nueva perspectiva, la desigualdad de oportunidades de las personas que pertenecen a las clases sociales más pobres.
Tales descubrimientos aportan pruebas científicas a favor de la educación y de las terapias psicológicas ¿No es suficiente para fundamentar políticas sociales óptimas orientadas a la equidad generacional e intergeneracional que eludan la manipulación sobre el epigenoma individual?

Garantizar una educación pública de calidad e incluir atención psicológica especializada en los sistemas públicos de salud es una forma de facilitar la igualdad de oportunidades sin vulnerar el derecho a la intimidad.

Ana Costa

domingo, 8 de diciembre de 2013

Epigenética y derecho


Con la secuenciación del genoma humano se abrió una rama de conocimiento científico con importantes implicaciones en el ámbito legal. Los autores de “El fantasma de nuestros genes” afirman que la epigenética complica más la ya compleja variabilidad individual, invalidando la hipótesis de que la naturaleza y la crianza operan como fuerzas independientes para influir en el desarrollo humano y en la aparición de enfermedad, así como planteando numerosas cuestiones legales y éticas (especialmente en relación con las responsabilidades individuales y sociales en cuanto a prevención de exposiciones peligrosas, supervisión del estado de salud y provisión de cuidados, necesidad de protección de privacidad para evitar estigmatización y/o discriminaciones).
Desde la perspectiva de la salud pública, la epigenética introduce un nuevo parámetro para identificar los grupos vulnerables en el contexto de las decisiones políticas basadas en los principios éticos de respeto por las personas, beneficencia, privacidad y justicia.

Por último, la epigenética plantea preguntas difíciles acerca de las obligaciones de la sociedad para preservar la estabilidad de genoma humano y epigenoma en beneficio de las generaciones futuras. 

Ana Costa

domingo, 24 de noviembre de 2013

Aplicaciones de la epigenética a la mejora humana

Un reciente artículo de revisión señala algunos descubrimientos en el campo de la epigenética que pueden ser aplicables a la mejora humana (entendida ésta como tratamiento de enfermedades o justa distribución de los recursos):
Investigadores de la Universidad de Virginia han comprobado que el nivel socieconómico modifica la herencia del coeficiente intelectual de forma no lineal; el 60% de variación del CI en hijos de familias empobrecidas es debido al medioambiente, mientras que en familias de alto nivel socioeconómico, el 60% de la varianza es atribuible a la herencia genética.
Hace ya más de una década, un equipo investigador de Canadá observó que la respuesta al estrés es dependiente de la crianza y no de la información genética (Caldji y otros, Francis y otros), comprobando, años después, la reversibilidad de las modificaciones epigenéticas que modulan dicha respuesta al estrés. En uno de sus últimos trabajos sobre la influencia del estilo de cuidados maternos han identificado cambios epigenéticos en más de un centenar de pares de kilobases.

La Universidad de Columbia, que también cuenta con investigadores expertos, permite el acceso libre a las publicaciones de su equipo investigador sobre psicobiología, epigenética y neurociencias.

Aunque todavía muy joven, la investigación epigenética  está proporcionando modelos dinámicos explicativos de disfunciones en el desarrollo humano que podrán ser aplicables tanto al tratamiento de enfermedades cuanto a la toma de decisiones en políticas de salud

Ana Costa 

lunes, 18 de noviembre de 2013

Epigenética y ética

La expresión genética es el proceso mediante el cual la información codificada en los genes se transforma en diferentes tipos de proteínas (necesarias para el metabolismo, la formación de tejidos y la comunicación intercelular entre otras funciones) La epigenética hace referencia a todos aquellos factores genéticos que intervienen en el desarrollo de los organismos y en la expresión de sus genes. Pequeñas modificaciones químicas, como la metilación del ADN, regulan la expresión de multitud de genes sin alterar la secuencia de sus bases, constituyendo el epigenoma. 
Un reciente estudio de epigenética cerebral muestra que la metilación del ADN es clave en la formación de los espacios de comunicación entre neuronas (sinapsis)  Este descubrimiento, directamente relacionado con la plasticidad neuronal, abre una vía para conocer mejor algunas disfunciones psiquiátricas (como variantes de la normalidad en la metilación de diferentes secuencias de ADN) aunque resulta insuficiente para explicar cualquiera de las funciones de la mente humana.

Dédalo, constructor del laberinto de Creta, gracias a su ingenio fue capaz de escapar de su encierro mediante la fabricación de alas. Pero la conciencia de los límites de sus conocimientos le dio prudencia. Ícaro, más ignorante e inexperto, confundió la superación de barreras tecnológicas con el conocimiento de las últimas causas. Llegó a confundir las rudimentarias alas fabricadas por Dédalo con la complejidad de las alas de un pájaro. Y pagó cara su imprudencia. 


Ana Costa 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Ética de la nanotecnología aplicada a la medicina ¿Hay algo nuevo?

La nanotecnología ya está aplicándose a la medicina. Más de 200 empresas participan en la investigación y el desarrollo de la nanomedicina (I + D), contribuyendo al desarrollo de nuevos medicamentos, productos biológicos y dispositivos médicos. La Food and Drug Administration (FDA) ha aprobado nueve tipos diferentes de materiales a nanoescala, incluyendo productos utilizados para diagnóstico (estudio de imágenes), tratamiento farmacológico con nanopartículas, así como material para cicatrización de heridas y reparación de huesos o tejidos.
En cuestiones abstractas relacionadas con valores la nanomedicina no plantea nada nuevo (Kuiken) pero, desde un talante democrático, es necesario promover la reflexión ética con participación de todos los implicados (empresarios, ciudadanos, filósofos, científicos y políticos) según el modelo de gobernanza compartida propuesto por  Ruger. Tales foros, una vez identificadas las peculiaridades surgidas con la práctica tanto de la investigación sobre nanoproductos como sobre sus aplicaciones médicas, podrían colaborar (aplicando los criterios de razonabilidad propuestos por Daniels) en la toma de decisiones que, en sociedades democráticas, recae sobre quienes tienen  la responsabilidad de representar a la población (en el ámbito legislativo, ejecutivo, o judicial), distribuyendo los recursos de la manera más justa posible.

Ana Costa

Transhumanismo: una versión contemporánea del vuelo de Ícaro

Tras leer el documento de J.P. Dupuy  “Los fundamentos filosóficos de la nanoética”, se llega a la conclusión de que los argumentos a favor de la nanotecnología (y, por extensión, a favor del tanshumanismo) tienen mucho de pensamiento ingenuo y simplista que identifica  la condición humana con su naturaleza.

Quienes son defensores del transhumanismo abogan por una mejora humana basada en conocimientos científicos y llevada a cabo por herramientas de tecnología avanzada. Pero ciencia y tecnología proporcionan un conocimiento fundamentado, exclusivamente, en listas de características de los cuerpos sometidos a estudio así como de sus interacciones causa-efecto con otros cuerpos. Son inútiles para explorar las interacciones surgidas del choque entre la realidad y el deseo así como otras características de la naturaleza humana, tales como la capacidad para encontrar sentido, la intencionalidad o la compasión, que solo pueden ser abordadas con herramientas propias de las diferentes disciplinas filosóficas (hermenéutica, ontología, fenomenología, entre otras)

Ana Costa